Problemas habituales con la máquina de coser (I)

Estoy segura de que si llevas poco tiempo cosiendo a máquina, en alguna ocasión te habrás encontrado con algún contratiempo que te habrá impedido seguir con tu labor. Por ello siempre recomiendo que antes de empezar a coser, compruebes cómo dejaste tu máquina de coser la última vez que la utilizaste y que luego, hagas una prueba en un retal de la puntada que vayas a utilizar, verificando si el largo y el ancho son los apropiados. De este modo evitarás en más de una ocasión, tener que descoser.

Si al empezar a coser te encuentras que la máquina no cose adecuadamente, una solución rápida es quitar el hilo de la bobina y el porta-canillas para volver a hacer el recorrido del hilo superior y colocar la canilla de nuevo. Casi nunca falla. A veces sin darnos cuenta, hemos dejado de pasar el hilo por alguno de los pasos o la canilla no ha quedado bien colocada.

Estos pequeños contratiempos no siempre se solucionan a la primera y debemos entender qué le ocurre a nuestra máquina de coser para poder resolverlos. No vale decir o pensar que la máquina no funciona bien. Probablemente habremos hecho algo de forma incorrecta.

Algunos de los problemas más comunes con los que te puedes encontrar son:

Que al pisar el pedal la máquina no cosa:

Comprueba si el eje para devanar la canilla está a la izquierda. Recuerda que si ha quedado a la derecha por mucho que le demos al pedal la aguja no se moverá, sólo girará el eje.

Que el hilo superior se rompa:

Si utilizamos hilos de baja calidad, es probable que se nos rompan muy a menudo mientras cosemos y tengamos que parar y volver a enhebrar la aguja. Además, los hilos de baja calidad suelen soltar pelusilla que hace que nuestra máquina se ensucie más a menudo. El coselotodo de Gütermann es un hilo estupendo, adecuado para casi cualquier proyecto y que además, dispone de una gran variedad de colores.

La máquina está mal enhebrada. Cuidado con la palanca tensora del hilo porque en este punto, si el hilo no está bien pasado, seguro que no podremos coser y además se formarán un montón de hilos en la tela.

La tensión del hilo superior es demasiado fuerte. Puedes aflojarla moviendo el regulador a un número más bajo. Generalmente los fabricantes de máquinas recomiendan tenerla seleccionada entre el 3, 4 o 5, que nos indicaría una tensión normal o media. Aunque deberemos modificarla en función del tipo de tela que vayamos a coser, si las telas son muy gruesas o muy finas.

El hilo ha quedado enredado en el porta-bobinas. A veces apretamos la bobina demasiado fuerte con la tapa de ajuste impidiendo que la bobina pueda girar para soltar el hilo.

Que falten puntadas:

Puede ser que la aguja no esté bien colocada o que esté despuntada, entonces deberás cambiarla. Fíjate en las instrucciones del manual de tu máquina de coser para colocarla de forma correcta. La parte superior redondeada de la aguja va hacia ti, mientras que la parte plana queda hacia atrás.


Ten en cuenta que las agujas deben cambiarse con regularidad. En algún manual he leído que deberían cambiarse cada 8 horas de costura, pero lo cierto es que yo tardo un poquito más en hacerlo.

No estás utilizando la aguja adecuada. Es importante que conozcas los diferentes tipos de agujas que existen, ya que no es lo mismo utilizar una aguja universal para coser punto que utilizar una con punta de bola que evitará perforar el tejido.

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