Existe una creencia generalizada que nos lleva a pensar que saber coser a máquina es suficiente para llevar a cabo cualquier proyecto de costura, pero resulta que no es así.
Coser a máquina tan solo ocupa una pequeña parte de todo el proceso de confección de una prenda, un accesorio o cualquier proyecto que queramos realizar. Hay una serie de aspectos que deberemos dominar muy bien para conseguir terminar con éxito nuestra labor.
Uno de los pilares principales, al que a menudo no se le da la importancia necesaria, es conocer a fondo los tejidos que encontramos en el mercado. Esto nos ayudará a seleccionar la tela más adecuada para cada diseño. Saber distinguir un tejido de calada (o plana) de uno de punto es básico para no equivocarnos en la elección. La caída, la estabilidad, la elasticidad, el gramaje y la resistencia son características que debemos tener siempre en cuenta.
Otro punto fundamental es entender un patrón para poder ensamblarlo o, ser capaces de realizarlo desde cero, que no se consigue en cuatro días. El patronaje es una disciplina que requiere estudio y mucha práctica. Por suerte, hoy en día contamos con muchas opciones que nos facilitan el acceso a patrones diseñados por especialistas.
Cortar las piezas también exige cierta destreza y precisión. Además, saber colocar los patrones en la dirección correcta del hilo de la tela —y hacerlo de forma que aprovechemos al máximo el tejido— requiere tanto práctica como conocimiento previo.
A esto se suma unir las piezas siguiendo un orden lógico. No es lo mismo coser un bolsillo casi al principio del proceso que hacerlo al final. La costura exige planificación: necesitamos anticipar en qué momento debemos unir cada pieza para que la ejecución nos resulte lo más fácil posible.
Y por fin llega la parte que más gusta a la mayoría de alumnas: la costura a máquina. Pero recuerda que, para que nos resulte más cómoda y sencilla, es necesario conocer todas las posibilidades de nuestra máquina. Diferenciar los tipos de puntada disponibles y saber cuándo utilizar cada una de ellas es básico. No es lo mismo coser un tejido muy elástico con una puntada recta que con una puntada elástica (tipo zigzag).
Como complemento indispensable, contamos también con una gran variedad de prensatelas que nos ayudarán a coser con mayor seguridad y facilidad, logrando unos acabados mucho más profesionales.
Con todo esto quiero animaros a tener curiosidad, a investigar, a leer, a preguntar y a acudir a clases para no caer en la falsa idea de que ya lo sabemos todo o de que no necesitamos aprender más. De aprender a coser no se acaba nunca, os lo digo yo, que llevo ya unos cuantos años en esto.


