Junto con la máquina de coser suele venir una bolsita llena de tesoros… aunque al principio nos parezcan herramientas de otro planeta. Muchas veces las dejamos en un rincón y nos olvidamos de consultar el manual para descubrir qué hacen exactamente. ¡Grave error! La verdad es que son mucho más útiles de lo que imaginas. Al final, solo solemos echar mano de las canillas y las agujas de repuesto, pero dejamos olvidados el descosedor, la guía de acolchado, el aceite o destornillador.
En este post vamos a repasar los más habituales y te cuento para qué sirve cada uno:
- Canillas: Por lo general suelen venir 3 o 4 de más. Te aconsejo tenerlas ya preparadas con los colores de hilo que más utilices (en mi caso, blanco, negro, gris y beige). ¡Ahorrarás un montón de tiempo! Si necesitas comprar más, sobre todo, comprueba que la medida sea exactamente la misma; no todas las canillas son iguales.
- Agujas de recambio: Normalmente se incluyen 3 agujas universales de 90/14, ideales para tejidos medios y algo más gruesos. Recuerda que la numeración hace referencia al grosor de la aguja. Te recomiendo hacerte con un surtido de varias medidas, desde 70/10 hasta 100/16, que encontrarás fácilmente en tu mercería de confianza.
- Pincel con descosedor incluido: ¡Una de las herramientas que más vas a usar! Sobre todo la función de descosedor, porque, nos guste o no, siempre hay una primera vez (¡y segunda, y tercera!) en la que toca deshacer costuras. El pincel, por su parte, te ayudará a mantener el interior de tu máquina libre de pelusillas.
- Topes para la bobina: Evitan que la bobina se salga del portabobinas. Suelen venir uno más grande y otro más pequeño; usarás uno u otro dependiendo del tipo de carrete que utilices.
- Adaptador de bobina: Es ese palito alargado que se coloca en la parte superior de la máquina y nos permite colocar ciertas bobinas (las que son más largas) en posición vertical. A menudo viene acompañado de una pieza de fieltro que ayuda a que gire de forma suave y sin tirones.
- Guía de acolchado: Sí, sí, esa barrita metálica con forma de “L” que tantas veces nos hace poner cara de misterio. ¡Pues es superpráctica! Nos sirve de guía para mantener la distancia perfecta y hacer costuras paralelas cuando acolchamos.
- Aceite para lubricar la máquina: Ojo, no todas lo llevan porque no todas lo necesitan. Te recomiendo revisar siempre el manual de tu máquina para verificar si requiere lubricación y cada cuánto tiempo.
- Prensatelas extra: ¡Tus mejores aliados en el taller! Habitualmente vienen el de cremalleras, el de ojales y el de botones, complementando al prensatelas para zigzag que ya viene puesto en la máquina.
- Destornillador: Esa pequeña pieza metálica (a veces triangular) te ayudará a aflojar el tornillo que sujeta la aguja cuando tengas que cambiarla, y también te permite ajustar la tensión del hilo de la canilla.
- Placa para tapar los dientes de arrastre: Muy útil para coser botones a máquina o hacer zurcidos libres. Se utiliza cuando no queremos que la tela avance automáticamente.



