Consejos para aplicar entretela

La entretela nos sirve para dar cuerpo y rigidez a una pieza de tela y también para proporcionarle estabilidad. Su uso está muy extendido en la confección de prendas de vestir, pero también la podemos utilizar para la confección de complementos y ropa del hogar.

A mí me gusta utilizarla para dar rigidez a las solapas de los bolsos, en las tapetas de los bolsillos, para reforzar la zona donde van a ir colocados los broches de imán…

Hay de muchos tipos: termofijables, tejidas, no tejidas, más rígidas, para telas elásticas… Deberéis aprender a seleccionar la adecuada para vuestro proyecto y además, es importante que sepáis aplicarla de manera correcta.

Las entretelas termofijables con plancha son aquellas que llevan un recubrimiento adhesivo en el reverso que se distingue por ser brillante o tener unos puntitos. Se suelen fijar en seco y a temperatura media o alta, aunque hay algunas que se fijan colocando un paño húmedo encima o con vapor. Si no disponéis de la instrucciones del fabricante deberéis hacer una prueba antes.

Os recomiendo que siempre coloquéis un paño de algodón encima de la entretela, aunque vayáis a plancharla en seco. Os evitaréis muchos disgustos y mantendréis vuestra plancha limpia.

A la hora de pasar la plancha por encima, deberéis ejercer presión manteniendo la misma posición durante 10 o 12 segundos. Si vais deslizando la plancha como si plancharais una pieza de ropa, probablemente no se adherirá. Si pasados esos 10 o 12 segundos no ha quedado pegada, deberéis repetir la operación. Pensad que el pegamento que lleva debe deshacerse para poder pegarse a la tela. Después deberéis dejar que la pieza se enfríe colocándola sobre una superficie plana.

Es muy importante que la entretela quede bien fijada, si se despega no cumplirá su función.

Cómo aplicar entretela adhesiva
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