La importancia de conocer la composición de los tejidos (II)

En el anterior post os hablé de las fibras naturales y de cuáles eran las más conocidas. Hoy os quiero hablar de las fibras químicas que se fabrican a partir de polímeros de distinta procedencia, por lo que se dividen en dos grupos: las artificiales y las sintéticas.

Las fibras artificiales son aquéllas que se fabrican a partir de polímeros naturales como por ejemplo la celulosa. La viscosa o rayón, el modal o el lyocell son algunos ejemplos. Estos tejidos tienen muy buena caída por lo que estoy segura de que tendréis en vuestro armario algún vestido o pantalón de verano fabricado con telas que contengan estas fibras. Son algo sensibles al lavado y se arrugan con facilidad, además deben plancharse con temperaturas moderadas.

Por otro lado, tenemos las fibras químicas, que son las que se fabrican a partir de polímeros sintéticos. La poliamida (nylon) y el poliéster son las más conocidas. Éstas son muy resistentes y ligeras de peso, además se secan rápidamente por lo que son ideales para ropa deportiva y baño. Como contrapartida, son calurosas y se cargan fácilmente de electricidad estática. Se lavan fácilmente y no encogen.

Tejidos artificiales y sintéticos (viscosa, poliamida y poliéster)

Las fibras acrílicas o las elastoméricas como el elastano, más conocida por su nombre comercial “Lycra”, son fibras sintéticas también y se suelen combinar con otras para dotarlas de mayores cualidades.

Si os fijáis en las etiquetas de composición de las prendas que tenéis en vuestro armario, seguro que encontraréis algunas que combinen algodón con poliéster, poliamida con elastano, lana con acrílico…

Etiqueta de composición

El tener unos conocimientos generales sobre fibras y tejidos, además de serviros para elegir la tela adecuada para cada proyecto, también os ayudará a cuidarla de forma adecuada y a prolongar su vida útil. Es importante que las lavéis siguiendo la recomendación del fabricante, con detergentes que no sean agresivos y si podéis prescindir de los suavizantes mejor, porque aceleran el desgaste de los tejidos. Además siempre que vayáis a planchar, comprobad la temperatura de la plancha y, si vais a planchar tejidos sintéticos os recomiendo hacerlo con un paño encima, os evitará muchos disgustos 😅.

La importancia de conocer la composición de los tejidos (I)

¿Cuando compráis una tela, preguntáis o miráis su composición?

Es importante que sepamos de qué fibras están compuestas las telas que vamos a comprar para realizar nuestros proyectos. No es lo mismo coser un pantalón con una tela de fibras de viscosa, que coserlo con una de fibras de lino. Y es que una de las dos fibras es más sostenible que la otra y además, el efecto que conseguiremos con los tejidos fabricados con una u otra, será bien distinto por el tipo de caída que tienen.

Entonces, ¿conocéis los tipos de fibras que existen? Pues durante varias semanas os voy a ir explicando cuáles son las más utilizadas y su procedencia.

Empecemos por las fibras naturales que son aquellas que se obtienen directamente de la naturaleza. Las hay de distinto origen: vegetal y animal.

Las fibras de origen vegetal más conocidas son el algodón, el lino, el ramio, el bambú… Este tipo de fibras se utilizan para fabricar tejidos con los que se puede confeccionar ropa exterior o interior, además de ropa del hogar. Soportan muy bien los lavados y aunque se arrugan con facilidad, permiten altas temperaturas de planchado.

En cuanto a las fibras de origen animal, seguro que conocéis la seda y la lana, pero hay otras que se obtienen de del pelo de distintos animales como el cashmere, la angora, la vicuña, el camello… Con este tipo de fibras se fabrican principalmente tejidos para prendas de vestir. Su textura y tacto es cálido y conservan muy bien el calor. Se deben lavar en agua fría y hay que plancharlos con temperaturas moderadas, utilizando siempre un paño encima para evitar que se estropeen y salgan brillos.

Tejidos de fibras naturales (algodón, lino y yute)

A partir de las fibras se obtienen los hilos que formarán los diferentes tejidos. En función del grosor de los hilos y de cómo se van a tejer, los tejidos se denominarán de una forma u otra. Seguro que habréis oído hablar de loneta, popelín, cuadro vichy, gabardina… Estos tejidos podrán estar compuestos solamente de fibras naturales o también podrán mezclarse con fibras químicas.