Comprueba que la puntada sea correcta y la adecuada para tu labor

Las máquinas de coser disponen de diferentes tipos de puntadas adecuadas para coser cada tipo de tela o labor. Es importante que las conozcas bien y sepas seleccionar la que te dé un mejor resultado en cada proyecto.

La puntada recta y el zig-zag son las que más vas a utilizar, pero también existen otro tipo de puntadas que te serán muy útiles, como la puntada para dobladillos invisibles o la puntada de overlock triple. Consulta el manual de tu máquina de coser para ver qué posibilidades te ofrece.

Te recomiendo que antes de empezar a coser una labor hagas una prueba en un retal para comprobar que tenemos la máquina ajustada con los parámetros adecuados. Si empiezas a coser a máquina y ves que la puntada no queda bien, vuelve a hacer todo el recorrido del hilo hasta enhebrar de nuevo la aguja y vuelve a colocar la canilla. Recuerda que la puntada debe verse igual por delante que por detrás.

Es importante que en el caso de la puntada recta sepas seleccionar el largo adecuado, entre el 2,5 y 3 mm es un largo intermedio que te servirá para la mayoría de labores, pero si vas a coser un tejido muy grueso te recomiendo que selecciones un largo mayor, prueba entre el 3,5 y 4 mm, el acabado será más profesional. Sin embargo si vas a coser un tejido muy fino, mejor elige un largo entre 2 y 2,5 mm.

En el caso de la puntada de zig-zag puedes variar la longitud y también la anchura, aunque no todas las máquinas ofrecen esta última posibilidad, sobretodo las más básicas. Que selecciones un largo y ancho determinado dependerá del tipo de tejido que vayas a coser. Te recomiendo una vez más que hagas una prueba antes.

La plancha, una gran aliada de la costura

Ten siempre a mano la plancha cuando vayas a coser, te ayudará a obtener un resultado impecable en tu labor. Si antes de empezar a trabajar, planchas muy bien las telas que vas a utilizar, verás como te resulta más fácil marcar el patrón y cortarlo.

Cada vez que cosas una costura, plánchala para que quede bien asentada. Puedes plancharla abierta o toda hacia un lado, dependerá de la labor que estés haciendo.

Y para no llevarte sorpresas, haz una prueba en un pequeño retal de la tela que estás utilizando para graduar la temperatura y comprobar si se hacen brillos. En este último caso, recuerda poner un paño encima de la labor para no estropearla o bien, plánchala por el revés.

Si no dispones de demasiado espacio o te da pereza montar la tabla de planchar, te puedes fabricar una pequeña tabla auxiliar con una madera, algo de guata y una tela resistente. La puedes tener siempre a mano al lado de tu máquina de coser. Yo tengo una y me va de maravilla 😉

Y un último truco o consejo para planchar y que te facilitará mucho el trabajo, es que te fabriques, aunque también la puedes comprar, una plantilla con varias líneas a diferentes distancias del borde para marcar dobleces con la plancha y te queden siempre a la misma anchura. Te puedo asegurar que se ha convertido en una indispensable en mis clases. Tan sólo necesitas una cartulina y… no te preocupes que no se quemará, soporta muy bien las altas temperaturas.🌡️

Curso de costura creativa 12 sesiones

En este curso semanal de 12 sesiones, podrás aprender a coser a mano y a máquina a tu ritmo.  En función de tu nivel te iré proponiendo una serie de proyectos para que vayas avanzando de forma progresiva y aprendas una nueva técnica de costura, que luego tú misma sabrás adaptar a las nuevas ideas que más adelante quieras desarrollar.

Preparar y conocer tu máquina de coser, trazar e interpretar patrones, cortar las piezas de forma correcta, elegir la puntada adecuada para cada proyecto… son algunos de los temas que te enseñaré.

Las clases tendrán una duración de 2 horas y los horarios serán los siguientes:

Miércoles tarde de 18:30 a 20:30 h o viernes mañana de 9:30 a 11:30 h.  Plazas limitadas.

El precio de cada módulo (de 4 sesiones) es de 55 €, pero si prefieres pagar los 3 módulos al inicio del curso, tendrás un 15% de descuento.

Para reservar la plaza y saber más, contacta conmigo a través del correo info@ideamoda.es  o del teléfono 694 427 616.  También puedes solicitar información en Hilo y Dedal – C/ Juan de la Cierva, 28 de Castelldefels.

** La realización de la sesión en la fecha indicada estará condicionada a la asistencia mínima de 5 personas.

Problemas habituales con la máquina de coser (II)

En mi anterior post os enumeraba una serie de problemas con los que os podéis encontrar al coser a máquina y, también os explicaba algunas de las causas que los pudieran originar. Hoy quiero continuar con algunos más:

Que se rompa la aguja:

La aguja no está bien colocada. Como ya te comenté anteriormente, para colocarla de forma correcta te recomiendo que eches un vistazo al manual de instrucciones de tu máquina de coser, tendrás un ejemplo de cómo cambiarla.

El prensatelas no es el adecuado y la aguja toca con él. Existen prensatelas como el de puntada recta que sólo podemos utilizar para un tipo de puntada en concreto, en este caso la puntada recta y siempre con la aguja centrada. Si la aguja está desplazada hacia un lado, corremos el riesgo de romperla al bajarla, porque tocará con el prensatelas.

Evita estirar la tela. A veces la tela no avanza y sin pensar acabamos estirándola. Si lo hacemos con mucha fuerza podemos deformar la aguja que se acabará rompiendo. Es probable que al torcerse toque con el prensatelas o con la placa.

Que la puntada quede floja en la parte superior:

El hilo superior está mal enhebrado. Es importante que el hilo esté bien enhebrado y haga el recorrido correcto hasta llegar a la aguja.

La tensión del hilo no es el adecuada y probablamente la tendremos seleccionada en número muy bajo. Elige un número mayor y ve probando hasta conseguir la tensión correcta.

La combinación de hilo, tela y aguja no es correcta. Recuerda que existen agujas de diferentes numeraciones, además de agujas con distinto tipo de punta. Las numeraciones bajas (60 o 70) se utilizan para tejidos más finos, mientras que las numeraciones más altas (90 o 100) las usaremos para tejidos más gruesos como el tejano.

Que la puntada quede fruncida en la parte superior:

La tensión del hilo no es la adecuada, está demasiado fuerte y la tendremos seleccionada en un número alto. Elige un número más bajo y ve probando.

La longitud de la puntada no es la correcta. A veces si el largo seleccionado es un número muy bajo, corremos el riesgo de que el tejido se arrugue. Si no estás segura de que largo de puntada elegir, fíjate en alguna prenda de calidad que tengas por casa o sal a mirar por las tiendas. Es importante que acostumbremos al ojo.

Que la máquina haga ruido:

Probablamente necesita que la lubriques. De vez en cuando debes echar unas gotitas de aceite (especial para máquinas de coser) en diferentes puntos para que se éste extienda por todas las piezas. Una vez más, te recomiendo que lo consultes en el manual de tu máquina. Existen máquinas de coser que no necesitan engrasado, así que antes de hacerlo consúltalo para asegúrate.

Necesita una limpieza. Retira la pelusilla con un pincel, sobretodo en el porta-canillas y por debajo de la placa de la aguja.

La aguja está torcida. Aunque a veces a simple vista a penas lo apreciemos, la aguja puede estar ligeramente torcida y por ello rozar con la placa de la aguja. Puedes verificarlo observando la aguja desde diferentes puntos de vista.

Que la máquina esté obstruida. El hilo está enganchado en la lanzadera. Puede ocurrir porque el hilo no esté pasado por la ranura del porta-canillas. Intenta retirar el hilo con cuidado, puedes ayudarte con una pinzas. Si no consigues sacarlo, deberás desmontar las piezas de la lanzadera y para ello te recomiendo que al sacarlas las vayas dejando en el mismo orden y posición para que luego puedas volver a ponerlas de forma correcta.

Problemas habituales con la máquina de coser (I)

Estoy segura de que si llevas poco tiempo cosiendo a máquina, en alguna ocasión te habrás encontrado con algún contratiempo que te habrá impedido seguir con tu labor. Por ello siempre recomiendo que antes de empezar a coser, compruebes cómo dejaste tu máquina de coser la última vez que la utilizaste y que luego, hagas una prueba en un retal de la puntada que vayas a utilizar, verificando si el largo y el ancho son los apropiados. De este modo evitarás en más de una ocasión, tener que descoser.

Si al empezar a coser te encuentras que la máquina no cose adecuadamente, una solución rápida es quitar el hilo de la bobina y el porta-canillas para volver a hacer el recorrido del hilo superior y colocar la canilla de nuevo. Casi nunca falla. A veces sin darnos cuenta, hemos dejado de pasar el hilo por alguno de los pasos o la canilla no ha quedado bien colocada.

Estos pequeños contratiempos no siempre se solucionan a la primera y debemos entender qué le ocurre a nuestra máquina de coser para poder resolverlos. No vale decir o pensar que la máquina no funciona bien. Probablemente habremos hecho algo de forma incorrecta.

Algunos de los problemas más comunes con los que te puedes encontrar son:

Que al pisar el pedal la máquina no cosa:

Comprueba si el eje para devanar la canilla está a la izquierda. Recuerda que si ha quedado a la derecha por mucho que le demos al pedal la aguja no se moverá, sólo girará el eje.

Que el hilo superior se rompa:

Si utilizamos hilos de baja calidad, es probable que se nos rompan muy a menudo mientras cosemos y tengamos que parar y volver a enhebrar la aguja. Además, los hilos de baja calidad suelen soltar pelusilla que hace que nuestra máquina se ensucie más a menudo. El coselotodo de Gütermann es un hilo estupendo, adecuado para casi cualquier proyecto y que además, dispone de una gran variedad de colores.

La máquina está mal enhebrada. Cuidado con la palanca tensora del hilo porque en este punto, si el hilo no está bien pasado, seguro que no podremos coser y además se formarán un montón de hilos en la tela.

La tensión del hilo superior es demasiado fuerte. Puedes aflojarla moviendo el regulador a un número más bajo. Generalmente los fabricantes de máquinas recomiendan tenerla seleccionada entre el 3, 4 o 5, que nos indicaría una tensión normal o media. Aunque deberemos modificarla en función del tipo de tela que vayamos a coser, si las telas son muy gruesas o muy finas.

El hilo ha quedado enredado en el porta-bobinas. A veces apretamos la bobina demasiado fuerte con la tapa de ajuste impidiendo que la bobina pueda girar para soltar el hilo.

Que falten puntadas:

Puede ser que la aguja no esté bien colocada o que esté despuntada, entonces deberás cambiarla. Fíjate en las instrucciones del manual de tu máquina de coser para colocarla de forma correcta. La parte superior redondeada de la aguja va hacia ti, mientras que la parte plana queda hacia atrás.


Ten en cuenta que las agujas deben cambiarse con regularidad. En algún manual he leído que deberían cambiarse cada 8 horas de costura, pero lo cierto es que yo tardo un poquito más en hacerlo.

No estás utilizando la aguja adecuada. Es importante que conozcas los diferentes tipos de agujas que existen, ya que no es lo mismo utilizar una aguja universal para coser punto que utilizar una con punta de bola que evitará perforar el tejido.

¿Cuáles son los mejores tipos de telas para confección?

Durante varias semanas os he estado hablando de las fibras textiles y de los tipos de telas que podemos encontrar en función de cómo están tejidas. En el artículo de hoy, por gentileza de This Target, además de hacer un repaso de todo lo mencionado anteriormente, podréis leer una serie de interesantes recomendaciones que os ayudarán a elegir el tejido adecuado para cada proyecto de costura:

Si estás aquí, seguramente sea porque te gusta el mundo de la costura y te interese aprender a confeccionar tu propia ropa. De hecho es probable que ya seas toda una experta en el mundo de la costura pero, si no es así, hemos preparado este artículo que seguro te será de gran utilidad si te estás iniciando en el fabuloso mundo de confeccionar tu propia ropa. Aprovechamos nuestro artículo de hoy para hablarte de cuáles son las mejores telas para confección de ropa.

Mejores tipos de telas para confección

A la hora de elegir la tela, principalmente prevalece el estilo de cada persona. Sin embargo, dejando a un lado nuestros gustos y predilecciones, nos advierten desde Las Tijeras Mágicas, expertos en telas, que debemos tener en cuenta las telas usadas para confeccionar ropa, ya que no todas son adecuadas y del mismo modo no todas lo son para todas las prendas. Además, también debes tener presente la época del año en la que usarás dicha prenda y el acabado que quieres conseguir.

Antes de nada, las telas y sus tipos suele clasificarse en textiles naturales, con procedencia animal o vegetal, y textiles sintéticos. En cuanto a las naturales, destacan el algodón, la seda, el lino, la mezclilla, terciopelo, franela, la lana o el cáñamo; mientras que las telas de origen sintético son el nylon, poliéster, rayón, acetato, el acrílico o el polar, entre otras. Además, también podemos encontrar combinaciones entre ambas, como las prendas confeccionadas con algodón y poliéster, que podemos encontrar en muchas tiendas de ropa.

Con todo, los tipos de telas más usados para confeccionar ropa son:

  • Tela de lino: ideal para confeccionar prendas de verano. Se suele usar para todo, desde vestidos hasta pantalones, camisas, chaquetas… Es una tela de origen vegetal, que resiste todo tipo de temperaturas.
  • Tela de seda: es un tipo de tela natural que se obtiene con hilos devanados del capullo del gusano de seda. Cuenta con un brillo natural y buena absorción, aunque se arruga fácilmente. Debido a su caída, es perfecta para confeccionar prendas de ropa de mujer, como vestidos y blusas muy elegantes. Una de sus ventajas es que no se ensucia con facilidad y la humedad no penetra fácilmente.
  • Tela de lanilla: se trata de una tela ligera que se estira para darle forma. Esta característica la hace perfecta para hacer, por ejemplo, vestidos de invierno de una sola pieza, que se adaptan al cuerpo perfectamente. Otra de sus cualidades es que tiene capacidades térmicas que conservan el calor del cuerpo.
  • Tela de crepé: es delgada y ligera, tiene una apariencia rugosa y un tanto rústica, pero con mucho estilo. Al tacto se presenta como un poco arrugada.
  • Tela de cashmere: es una de las telas más caras, pero también con mucha calidad. Es muy suave al tacto y ligera. Perfecta para épocas de frío, ya que cuenta con capacidad aislante.
  • Tela de damasco: tejido grueso y fuerte con textura rasa, que se obtiene por medio de la aleación del algodón, el lino, la seda, la lana y el rayón. Así se consiguen tejidos con dibujos especiales y encajes muy elegantes. Esta tela es perfecta para confeccionar trajes de vestir.
  • Tela de chalis: tejido muy sedoso, que se obtiene de la lana, el rayón o el algodón. Se adapta muy bien al cuerpo gracias a su ligereza y suavidad, lo cual la hace perfecta para confeccionar vestidos. Tiene una superficie como cepillada. Este tipo de tela es ideal para confeccionar kimonos y vestidos.

Consejos para elegir la tela para confección

Los expertos en corte y confección lo tiene claro, prefieren telas tejidas a la hora de hacer prendas de ropa a medida, mientras que el punto suelen usarlo para hacer ropa ajustada.

Otro aspecto a tener en cuenta a la hora de elegir tu tela para confeccionar, es su peso. Éste definirá mucho el acabado que se consiga y en consecuencia, el uso que debes darle. Por ejemplo, para hacer una americana nunca usarás la misma tela que para una blusa de mujer.

Si se trata de un tejido suelto, incluso un tanto transparente a la luz, se considera que es una tela débil y por tanto será necesario usar un forro debajo para que no se transparente.

¿Conoces los distintos tipos de tejidos?

En mi anterior post os hablaba de la composición de las fibras que forman una tela o tejido. Hoy os quiero hablar de los diferentes tipos de tejidos que existen, en función de cómo se fabrican.

Tejidos de calada o a la plana
Se forman a partir del cruce de hilos transversales (trama) que van ligándose con por encima y por debajo de los hilos longitudinales (urdimbre). Por lo tanto necesitamos dos hilos para fabricarlos. La manera como se entrelazan estos hilos dará lugar a varios tipos de ligamentos (tafetán, sarga, raso…) y por lo tanto, de tejidos.
El popelín, la loneta, el tejano y la gabardina, son algunos ejemplos.

Tejidos de punto
Constan de una malla que se forma mediante bucles de un mismo hilo enlazados entre sí. En este caso, tan sólo necesitamos un hilo para fabricarlos.
El jersey, sin duda, es el más conocido de este tipo de tejidos. El interlock, la felpa y el punto roma, son algunos ejemplos más.

Tejidos no tejidos
Son láminas compuestas por fibras textiles unidas a partir de procedimientos térmicos, mecánicos o químicos. Uno de los más representativos es el fieltro.

La importancia de conocer la composición de los tejidos (II)

En el anterior post os hablé de las fibras naturales y de cuáles eran las más conocidas. Hoy os quiero hablar de las fibras químicas que se fabrican a partir de polímeros de distinta procedencia, por lo que se dividen en dos grupos: las artificiales y las sintéticas.

Las fibras artificiales son aquéllas que se fabrican a partir de polímeros naturales como por ejemplo la celulosa. La viscosa o rayón, el modal o el lyocell son algunos ejemplos. Estos tejidos tienen muy buena caída por lo que estoy segura de que tendréis en vuestro armario algún vestido o pantalón de verano fabricado con telas que contengan estas fibras. Son algo sensibles al lavado y se arrugan con facilidad, además deben plancharse con temperaturas moderadas.

Por otro lado, tenemos las fibras químicas, que son las que se fabrican a partir de polímeros sintéticos. La poliamida (nylon) y el poliéster son las más conocidas. Éstas son muy resistentes y ligeras de peso, además se secan rápidamente por lo que son ideales para ropa deportiva y baño. Como contrapartida, son calurosas y se cargan fácilmente de electricidad estática. Se lavan fácilmente y no encogen.

Tejidos artificiales y sintéticos (viscosa, poliamida y poliéster)

Las fibras acrílicas o las elastoméricas como el elastano, más conocida por su nombre comercial “Lycra”, son fibras sintéticas también y se suelen combinar con otras para dotarlas de mayores cualidades.

Si os fijáis en las etiquetas de composición de las prendas que tenéis en vuestro armario, seguro que encontraréis algunas que combinen algodón con poliéster, poliamida con elastano, lana con acrílico…

Etiqueta de composición

El tener unos conocimientos generales sobre fibras y tejidos, además de serviros para elegir la tela adecuada para cada proyecto, también os ayudará a cuidarla de forma adecuada y a prolongar su vida útil. Es importante que las lavéis siguiendo la recomendación del fabricante, con detergentes que no sean agresivos y si podéis prescindir de los suavizantes mejor, porque aceleran el desgaste de los tejidos. Además siempre que vayáis a planchar, comprobad la temperatura de la plancha y, si vais a planchar tejidos sintéticos os recomiendo hacerlo con un paño encima, os evitará muchos disgustos 😅.

La importancia de conocer la composición de los tejidos (I)

¿Cuando compráis una tela, preguntáis o miráis su composición?

Es importante que sepamos de qué fibras están compuestas las telas que vamos a comprar para realizar nuestros proyectos. No es lo mismo coser un pantalón con una tela de fibras de viscosa, que coserlo con una de fibras de lino. Y es que una de las dos fibras es más sostenible que la otra y además, el efecto que conseguiremos con los tejidos fabricados con una u otra, será bien distinto por el tipo de caída que tienen.

Entonces, ¿conocéis los tipos de fibras que existen? Pues durante varias semanas os voy a ir explicando cuáles son las más utilizadas y su procedencia.

Empecemos por las fibras naturales que son aquellas que se obtienen directamente de la naturaleza. Las hay de distinto origen: vegetal y animal.

Las fibras de origen vegetal más conocidas son el algodón, el lino, el ramio, el bambú… Este tipo de fibras se utilizan para fabricar tejidos con los que se puede confeccionar ropa exterior o interior, además de ropa del hogar. Soportan muy bien los lavados y aunque se arrugan con facilidad, permiten altas temperaturas de planchado.

En cuanto a las fibras de origen animal, seguro que conocéis la seda y la lana, pero hay otras que se obtienen de del pelo de distintos animales como el cashmere, la angora, la vicuña, el camello… Con este tipo de fibras se fabrican principalmente tejidos para prendas de vestir. Su textura y tacto es cálido y conservan muy bien el calor. Se deben lavar en agua fría y hay que plancharlos con temperaturas moderadas, utilizando siempre un paño encima para evitar que se estropeen y salgan brillos.

Tejidos de fibras naturales (algodón, lino y yute)

A partir de las fibras se obtienen los hilos que formarán los diferentes tejidos. En función del grosor de los hilos y de cómo se van a tejer, los tejidos se denominarán de una forma u otra. Seguro que habréis oído hablar de loneta, popelín, cuadro vichy, gabardina… Estos tejidos podrán estar compuestos solamente de fibras naturales o también podrán mezclarse con fibras químicas.

Y a ti…¿te gusta reciclar?

¿Sabías que la industria textil es la segunda más contaminante de todo el planeta? Para fabricar una sola prenda se emplean más de 10.000 litros de agua, además de ½ kg de sustancias químicas contaminantes. Por eso es muy importante que aprendamos a reciclar y re-aprovechar aquello que ya no nos ponemos. Los tejanos son una prenda muy adecuada para re-aprovechar porque dan mucho juego para reconvertirlos en otras cosas. Hoy te propongo varios ejemplos e ideas de cosas que puedes hacer con ellos.

Recicla tus tejanos viejos

La parte del pantalón que da más juego es la pernera. Descósela por una de las costuras laterales. Te recomiendo que lo hagas por el lado donde no hay pespunte de carga, te costaré menos descoser y además podrás mantener la otra costura lateral, la que lleva pespunte con hilo de torzal, que es más bonita y te lucirá más en tu proyecto.

Pernera abierta

Aprovecha los bolsillos posteriores y aplícalos en tu labor. Los puedes descoser y volver a coser siguiendo la marca que haya dejado el pespunte anterior, así te servirá de guía. Si encuentras un hilo lo más parecido al de los pespuntes de carga (suele ser torzal), mejor que mejor.

Probablemente no te dé para hacer una labor muy grande porque con la moda actual los tejanos suelen ser bastante estrechos, por eso puedes aprovechar las dos perneras en dos piezas diferentes, dejando una de las costuras laterales en el centro o desplazada un poco hacia un lado. ¡Verás qué bien te queda!

Utiliza una aguja algo gruesa, una de 90/14 o 100/16 son perfectas para poder coser varias capas de tejido grueso como el tejano. Además también las puedes encontrar especiales para jeans que tienen la punta más fina y el tronco es algo más largo. Al ser más gruesas, el ojo es más ancho y te permitirá enhebrar un hilo más fuerte. Te recomiendo el hilo especial para jeans de Guterman, tiene unos bonitos colores y le dará un aspecto muy «tejanero».

Hilos y agujas adecuadas para coser tejanos

Si no sabes con qué colores combinarlo, te voy a dar varias pistas. El rojo es un color ideal, nunca falla. El amarillo y los azules turquesas o cielo, también combinan muy bien. Los colores ocres o el color whisky, son los clásicos para el tono del hilo.