La importancia de elegir la aguja adecuada – el grosor

Existen una amplia variedad de agujas y cada una es adecuada para coser un tipo de tejido o material. Siento mucho deciros que no sirve utilizar siempre la misma… la que viene en la máquina de coser cuando la compramos.

Debéis tener en cuenta que hay que cambiarla cada cierto tiempo, se recomienda hacerlo cada 8 horas de costura. Muchas veces no le damos la suficiente importancia, pero el resultado final de nuestra labor dependerá, entre otras cosas, de la correcta elección de la aguja.

En el siguiente dibujo podéis ver sus diferentes partes:

El grosor del tronco determina su tamaño. Por ejemplo, 90 se refiere a una aguja cuyo diámetro mide 0,9 mm. Esta numeración (60, 70, 80, 90…) nos servirá para identificarlas y la veréis gravada en el talón.

Veréis que en las cajas de agujas hay dos numeraciones, la de arriba es la europea (70, 80, 90…) y la de abajo es la americana (10, 12, 14…).

En función del tipo de tejido que vayáis a coser, deberéis elegir una numeración u otra. Los números más bajos nos sirven para coser tejidos finos y los números más altos son más adecuados para coser tejidos más gruesos.

Otro día os hablaré de los diferentes tipos de agujas (universal, jeans, microtex, stretch…) que existen para coser la gran variedad de tejidos que hay en el mercado.

Aprovecha los retales I

Guarda los restos de tela que te van sobrando y para luego combinar piezas distintas en una misma labor, dará un toque más personal y refinado a tu proyecto.

Aunque te parezcan estrechos o pequeños, no tires los restos de tela que te han sobrado de otras labores. Seguramente encontrarás la ocasión para utilizarlos. Puedes organizarlos por color y tamaño en bolsas transparentes.

A mí personalmente, me gusta combinar dos piezas distintas en neceseres, fundas y bolsas o incluso aplicar una tira estrecha a modo de ribete en los bolsillos. Puedes utilizar el mismo tipo de tela en diferentes colores o mezclar distintos tipos de tejido, aunque si te decantas por esta última opción te recomiendo que utilices tejidos de un grosor similar.

Tal vez estarás pensando que unir piezas te dará más trabajo 🤷🏻‍♀️, pero recuerda que los pequeños detalles son los que marcan la diferencia.

Tutorial acerico (nivel básico)

Este acerico es una de las primeras labores que enseño a hacer en las clases de costura infantil. Es muy fácil y no requiere de demasiada destreza cosiendo, así que es una buena práctica para familiarizarse con la aguja de coser, el enhebrador y el dedal, aunque tengo que confesar que yo nunca me he acostumbrado a este último 😰.

Hace unas semanas se lo enseñé a hacer a mi sobrino de 9 años y, como nunca deja de sorprenderme, una vez llegó a casa de sus abuelos, se lo enseñó a hacer paso a paso a su yaya. Así que os animo a que lo hagáis con vuestr@s hij@s y ya veréis que rato más entretenido pasáis.

Material necesario:

  • 1 retal de popelín o similar de 22×22 cm
  • Hilo de bordar (os recomiendo que sea un hilo fuerte)
  • 1 aguja de coser con el ojo algo grande para poder enhebrar fácilmente
  • Floca o relleno de un cojín o incluso algodón
  • 1 botón grande

Primero de todo cortaremos la tela en forma de círculo con un diámetro de unos 20 cm. Para que los más peques no se tuerzan al coser, podéis marcar una línea todo alrededor a una distancia de 0,5 cm. Podéis utilizar un bolígrafo de los borrables cuyas marcas se van al planchar.

Enhebraremos la aguja y haremos un nudo en uno de los extremos. No es necesario coser con el hilo doble porque si usáis hilo de bordar ya será lo suficientemente fuerte.

Empezaremos cosiendo por el exterior de la tela para que nos quede el nudo este lado. Iremos haciendo puntadas de unos 2 cm más o menos, como si hilvanáramos.

Cuando lleguemos al inicio podemos dejar la aguja en el hilo, por si la necesitáramos. Ahora tiraremos de ambos extremos del hilo de tal forma que la tela se fruncirá y formará una especie de «cuenco». Ya podremos añadir el relleno. Aunque creáis que con un poco es suficiente, a medida que vayáis rellenándolo os daréis cuenta de que cabe más. Llenadlo hasta que quede bien «gordito».

Una vez lo tengáis, acabad de tirar con cuidado de ambos extremos del hilo mientras escondéis el relleno que se asoma. La idea es cerrar del todo el agujero, así que necesitaréis 4 manos. El hilo sobrante no es necesario que lo cortéis, podéis enrollarlo un poco y esconderlo por el agujerito. Si no habéis conseguido cerrarlo del todo y si todavía tenéis la aguja enhebrada, podéis hacer un par de puntadas y coserlo hasta que te quede cerrado del todo.

Ahora es el momento de hacer las divisiones o «gajos» al acerico. A los más pequeños les cuesta un poco empezar, así que les tendréis que ayudar. Deberéis clavar la aguja desde el centro del agujero hasta que traspase todo el acerico y salga por el centro del otro lado.

Ahora tirando un poco del hilo para marcar la separación, deberéis volver a introducir la aguja desde el centro del agujero y atravesar de nuevo todo el acerico para sacar la aguja por donde lo habéis hecho antes. Deberéis repetir el mismo paso tantas veces como separaciones queráis.

La última puntada mejor hacedla de tal manera que salga la aguja por el agujero y rematad con un par de puntadas para que no se escape el hilo.

Tan sólo faltará colocar el botón. Yo con los peques hago un poco de «trampa» porque en lugar de coserlo directamente al acerico, cojo un poco de hilo doble y sólo en el botón le hago un par de pasadas por los agujeros para que dé la sensación de que está cosido.

Luego con un poco de cola de contacto pego el botón tapando el agujero superior y …¡¡listo!! Ya tenemos nuestro acerico terminado.

Además de potenciar la destreza y favorecer la concentración, este tipo de labores nos ayudan a relajarnos y a evadirnos. Y cómo no, también es un buen ejercicio para la memoria si hacéis como mi sobrino y se lo enseñáis a hacer a otra persona.

Comprueba que la puntada sea correcta y la adecuada para tu labor

Las máquinas de coser disponen de diferentes tipos de puntadas adecuadas para coser cada tipo de tela o labor. Es importante que las conozcas bien y sepas seleccionar la que te dé un mejor resultado en cada proyecto.

La puntada recta y el zig-zag son las que más vas a utilizar, pero también existen otro tipo de puntadas que te serán muy útiles, como la puntada para dobladillos invisibles o la puntada de overlock triple. Consulta el manual de tu máquina de coser para ver qué posibilidades te ofrece.

Te recomiendo que antes de empezar a coser una labor hagas una prueba en un retal para comprobar que tenemos la máquina ajustada con los parámetros adecuados. Si empiezas a coser a máquina y ves que la puntada no queda bien, vuelve a hacer todo el recorrido del hilo hasta enhebrar de nuevo la aguja y vuelve a colocar la canilla. Recuerda que la puntada debe verse igual por delante que por detrás.

Es importante que en el caso de la puntada recta sepas seleccionar el largo adecuado, entre el 2,5 y 3 mm es un largo intermedio que te servirá para la mayoría de labores, pero si vas a coser un tejido muy grueso te recomiendo que selecciones un largo mayor, prueba entre el 3,5 y 4 mm, el acabado será más profesional. Sin embargo si vas a coser un tejido muy fino, mejor elige un largo entre 2 y 2,5 mm.

En el caso de la puntada de zig-zag puedes variar la longitud y también la anchura, aunque no todas las máquinas ofrecen esta última posibilidad, sobretodo las más básicas. Que selecciones un largo y ancho determinado dependerá del tipo de tejido que vayas a coser. Te recomiendo una vez más que hagas una prueba antes.

La plancha, una gran aliada de la costura

Ten siempre a mano la plancha cuando vayas a coser, te ayudará a obtener un resultado impecable en tu labor. Si antes de empezar a trabajar, planchas muy bien las telas que vas a utilizar, verás como te resulta más fácil marcar el patrón y cortarlo.

Cada vez que cosas una costura, plánchala para que quede bien asentada. Puedes plancharla abierta o toda hacia un lado, dependerá de la labor que estés haciendo.

Y para no llevarte sorpresas, haz una prueba en un pequeño retal de la tela que estás utilizando para graduar la temperatura y comprobar si se hacen brillos. En este último caso, recuerda poner un paño encima de la labor para no estropearla o bien, plánchala por el revés.

Si no dispones de demasiado espacio o te da pereza montar la tabla de planchar, te puedes fabricar una pequeña tabla auxiliar con una madera, algo de guata y una tela resistente. La puedes tener siempre a mano al lado de tu máquina de coser. Yo tengo una y me va de maravilla 😉

Y un último truco o consejo para planchar y que te facilitará mucho el trabajo, es que te fabriques, aunque también la puedes comprar, una plantilla con varias líneas a diferentes distancias del borde para marcar dobleces con la plancha y te queden siempre a la misma anchura. Te puedo asegurar que se ha convertido en una indispensable en mis clases. Tan sólo necesitas una cartulina y… no te preocupes que no se quemará, soporta muy bien las altas temperaturas.🌡️

Curso de costura creativa 12 sesiones

En este curso semanal de 12 sesiones, podrás aprender a coser a mano y a máquina a tu ritmo.  En función de tu nivel te iré proponiendo una serie de proyectos para que vayas avanzando de forma progresiva y aprendas una nueva técnica de costura, que luego tú misma sabrás adaptar a las nuevas ideas que más adelante quieras desarrollar.

Preparar y conocer tu máquina de coser, trazar e interpretar patrones, cortar las piezas de forma correcta, elegir la puntada adecuada para cada proyecto… son algunos de los temas que te enseñaré.

Las clases tendrán una duración de 2 horas y los horarios serán los siguientes:

Miércoles tarde de 18:30 a 20:30 h o viernes mañana de 9:30 a 11:30 h.  Plazas limitadas.

El precio de cada módulo (de 4 sesiones) es de 55 €, pero si prefieres pagar los 3 módulos al inicio del curso, tendrás un 15% de descuento.

Para reservar la plaza y saber más, contacta conmigo a través del correo info@ideamoda.es  o del teléfono 694 427 616.  También puedes solicitar información en Hilo y Dedal – C/ Juan de la Cierva, 28 de Castelldefels.

** La realización de la sesión en la fecha indicada estará condicionada a la asistencia mínima de 5 personas.

Problemas habituales con la máquina de coser (II)

En mi anterior post os enumeraba una serie de problemas con los que os podéis encontrar al coser a máquina y, también os explicaba algunas de las causas que los pudieran originar. Hoy quiero continuar con algunos más:

Que se rompa la aguja:

La aguja no está bien colocada. Como ya te comenté anteriormente, para colocarla de forma correcta te recomiendo que eches un vistazo al manual de instrucciones de tu máquina de coser, tendrás un ejemplo de cómo cambiarla.

El prensatelas no es el adecuado y la aguja toca con él. Existen prensatelas como el de puntada recta que sólo podemos utilizar para un tipo de puntada en concreto, en este caso la puntada recta y siempre con la aguja centrada. Si la aguja está desplazada hacia un lado, corremos el riesgo de romperla al bajarla, porque tocará con el prensatelas.

Evita estirar la tela. A veces la tela no avanza y sin pensar acabamos estirándola. Si lo hacemos con mucha fuerza podemos deformar la aguja que se acabará rompiendo. Es probable que al torcerse toque con el prensatelas o con la placa.

Que la puntada quede floja en la parte superior:

El hilo superior está mal enhebrado. Es importante que el hilo esté bien enhebrado y haga el recorrido correcto hasta llegar a la aguja.

La tensión del hilo no es el adecuada y probablamente la tendremos seleccionada en número muy bajo. Elige un número mayor y ve probando hasta conseguir la tensión correcta.

La combinación de hilo, tela y aguja no es correcta. Recuerda que existen agujas de diferentes numeraciones, además de agujas con distinto tipo de punta. Las numeraciones bajas (60 o 70) se utilizan para tejidos más finos, mientras que las numeraciones más altas (90 o 100) las usaremos para tejidos más gruesos como el tejano.

Que la puntada quede fruncida en la parte superior:

La tensión del hilo no es la adecuada, está demasiado fuerte y la tendremos seleccionada en un número alto. Elige un número más bajo y ve probando.

La longitud de la puntada no es la correcta. A veces si el largo seleccionado es un número muy bajo, corremos el riesgo de que el tejido se arrugue. Si no estás segura de que largo de puntada elegir, fíjate en alguna prenda de calidad que tengas por casa o sal a mirar por las tiendas. Es importante que acostumbremos al ojo.

Que la máquina haga ruido:

Probablamente necesita que la lubriques. De vez en cuando debes echar unas gotitas de aceite (especial para máquinas de coser) en diferentes puntos para que se éste extienda por todas las piezas. Una vez más, te recomiendo que lo consultes en el manual de tu máquina. Existen máquinas de coser que no necesitan engrasado, así que antes de hacerlo consúltalo para asegúrate.

Necesita una limpieza. Retira la pelusilla con un pincel, sobretodo en el porta-canillas y por debajo de la placa de la aguja.

La aguja está torcida. Aunque a veces a simple vista a penas lo apreciemos, la aguja puede estar ligeramente torcida y por ello rozar con la placa de la aguja. Puedes verificarlo observando la aguja desde diferentes puntos de vista.

Que la máquina esté obstruida. El hilo está enganchado en la lanzadera. Puede ocurrir porque el hilo no esté pasado por la ranura del porta-canillas. Intenta retirar el hilo con cuidado, puedes ayudarte con una pinzas. Si no consigues sacarlo, deberás desmontar las piezas de la lanzadera y para ello te recomiendo que al sacarlas las vayas dejando en el mismo orden y posición para que luego puedas volver a ponerlas de forma correcta.

Problemas habituales con la máquina de coser (I)

Estoy segura de que si llevas poco tiempo cosiendo a máquina, en alguna ocasión te habrás encontrado con algún contratiempo que te habrá impedido seguir con tu labor. Por ello siempre recomiendo que antes de empezar a coser, compruebes cómo dejaste tu máquina de coser la última vez que la utilizaste y que luego, hagas una prueba en un retal de la puntada que vayas a utilizar, verificando si el largo y el ancho son los apropiados. De este modo evitarás en más de una ocasión, tener que descoser.

Si al empezar a coser te encuentras que la máquina no cose adecuadamente, una solución rápida es quitar el hilo de la bobina y el porta-canillas para volver a hacer el recorrido del hilo superior y colocar la canilla de nuevo. Casi nunca falla. A veces sin darnos cuenta, hemos dejado de pasar el hilo por alguno de los pasos o la canilla no ha quedado bien colocada.

Estos pequeños contratiempos no siempre se solucionan a la primera y debemos entender qué le ocurre a nuestra máquina de coser para poder resolverlos. No vale decir o pensar que la máquina no funciona bien. Probablemente habremos hecho algo de forma incorrecta.

Algunos de los problemas más comunes con los que te puedes encontrar son:

Que al pisar el pedal la máquina no cosa:

Comprueba si el eje para devanar la canilla está a la izquierda. Recuerda que si ha quedado a la derecha por mucho que le demos al pedal la aguja no se moverá, sólo girará el eje.

Que el hilo superior se rompa:

Si utilizamos hilos de baja calidad, es probable que se nos rompan muy a menudo mientras cosemos y tengamos que parar y volver a enhebrar la aguja. Además, los hilos de baja calidad suelen soltar pelusilla que hace que nuestra máquina se ensucie más a menudo. El coselotodo de Gütermann es un hilo estupendo, adecuado para casi cualquier proyecto y que además, dispone de una gran variedad de colores.

La máquina está mal enhebrada. Cuidado con la palanca tensora del hilo porque en este punto, si el hilo no está bien pasado, seguro que no podremos coser y además se formarán un montón de hilos en la tela.

La tensión del hilo superior es demasiado fuerte. Puedes aflojarla moviendo el regulador a un número más bajo. Generalmente los fabricantes de máquinas recomiendan tenerla seleccionada entre el 3, 4 o 5, que nos indicaría una tensión normal o media. Aunque deberemos modificarla en función del tipo de tela que vayamos a coser, si las telas son muy gruesas o muy finas.

El hilo ha quedado enredado en el porta-bobinas. A veces apretamos la bobina demasiado fuerte con la tapa de ajuste impidiendo que la bobina pueda girar para soltar el hilo.

Que falten puntadas:

Puede ser que la aguja no esté bien colocada o que esté despuntada, entonces deberás cambiarla. Fíjate en las instrucciones del manual de tu máquina de coser para colocarla de forma correcta. La parte superior redondeada de la aguja va hacia ti, mientras que la parte plana queda hacia atrás.


Ten en cuenta que las agujas deben cambiarse con regularidad. En algún manual he leído que deberían cambiarse cada 8 horas de costura, pero lo cierto es que yo tardo un poquito más en hacerlo.

No estás utilizando la aguja adecuada. Es importante que conozcas los diferentes tipos de agujas que existen, ya que no es lo mismo utilizar una aguja universal para coser punto que utilizar una con punta de bola que evitará perforar el tejido.