El margen de costura es importante

En mis clases de iniciación siempre hablo de dejar un margen de costura adecuado. Para las que estáis empezando es muy importante que asimiléis este concepto, ya que un margen de costura escaso puede estropear una labor. Dejar 1 cm es lo más habitual, aunque si estás confeccionando ropa te recomiendo que dejes unos 2 cm por si tuvieras que retocar y ensanchar la prenda.

Es importante que a la hora de coser no lo hagas demasiado cerca del borde de la tela porque la costura podría terminar descosiéndose con el uso y el desgaste.

Te recomiendo que dejes siempre el mismo margen en las piezas que vayas a unir, no lo calcules a ojo porque aunque parezca que en un principio vayas a ahorrar unos minutos, después, cuando vayas a unir las piezas, tendrás que invertir más tiempo en encajarlas y también te será algo más difícil coserlas.

Si dejas 1 cm en una pieza, a la que la vayas a unir también déjale el mismo margen. Verás que te resultará mucho más fácil unirlas porque todo encajará de forma natural y además, al coserlas podrás utilizar las guías que tiene la máquina en su placa metálica. Estas guías te indican la distancia a la que se encuentran con respecto a la aguja. Es decir, desde la primera línea a la aguja hay una distancia de 10 mm, de la segunda 15 mm, de la tercera 20 mm… Algunas máquinas indican las medidas tanto en milímetros como en pulgadas.

Y para terminar, mi último consejo es que emplees tanto tiempo en preparar la labor como en coserla, todo el proceso es importante. A veces nos da la sensación de que hemos perdido mucho tiempo marcando y cortando, pero no es así, todos estos pasos forman parte de la confección y de este rato de dedicación dependerá el buen resultado de nuestra labor.

Tutorial bolsa de la compra plastificada (nivel iniciación)

Desde hace unos años hay una clara tendencia a la reducción del uso de las bolsas de plástico para frenar la contaminación medioambiental. Ahora todos vamos a comprar con bolsas de tela que nos han regalado en algún comercio, que hemos compramos o que hemos cosido nosotras mismas.

Con este tutorial os propongo coser una bolsa de la compra pero con algún material plastificado, ya sea hule o tela impermeabilizada de fácil limpieza y secado. Estos materiales tienen la ventaja de que al cortarlos no se deshilachan como las telas y esto nos simplifica mucho su confección
. El tamaño de esta bolsa no es muy grande y yo la encuentro muy práctica cuando tengo que ir a comprar la pescadería.

Material necesario:

  • 2 retales de 34×38 cm de hule o tela plastificada
  • 2 tiras de 44×6 cm de tela plastificada o hule

Cortaremos según las medidas indicadas, 2 piezas grandes para el cuerpo de la bolsa y 2 tiras para las asas

Empezaremos confeccionando el cuerpo de la bolsa. Encararemos las dos piezas por el derecho de la tela (el revés nos quedará a la vista) y coseremos, en forma de «U», los laterales y la parte inferior. La parte superior nos quedará sin coser porque será la boca de la bolsa.

Remataremos muy bien al inicio y al final de la costura y además, recordad dejar un margen de costura de 1 cm o 0,7 cm si cosemos a pata, es decir al borde del prensatelas.

Para hacer la base de la bolsa, en el revés de la tela, marcaremos un punto a 4,5 cm de la costura lateral y de la costura inferior. Haremos la misma marca en el otro lado y también en la pieza de abajo.

Introduciremos el dedo en el interior de la bolsa y lo llevaremos a la esquina para buscar los dos puntos que hemos marcado y que formarán un «triángulo». Uniremos ambos puntos con una línea y coseremos por ahí. Recortaremos el triángulo sobrante dejando un margen de 0,5 cm.

Para confeccionar las asas, las doblaremos por los extremos largos 1 cm hacia el interior y fijaremos la doblez con pinzas o pegamento soluble. Seguidamente uniremos un borde con el otro y coseremos al canto.

Nos deberán quedar las dos asas a la misma de medida de ancho.

Podemos hacer un pespunte de carga en el otro lado del asa, aunque esto sería opcional.

Ahora haremos un dobladillo en toda la parte superior y para ello doblaremos 1 cm hacia dentro. Una vez lo tengamos hecho, volveremos a doblar 3 cm más.

Colocaremos las asas en la boca interior de la bolsa, por dentro del dobladillo siguiendo las medidas indicadas y las fijaremos con un poco de pegamento soluble.

Una vez tengamos fijadas las asas y sujeto el dobladillo, coseremos todo alrededor para fijarlo al mismo tiempo que cosemos las asas.

* Recuerda quitar la pieza de la máquina para que te quede el brazo libre y puedas introducir la bolsa para poder coser mejor.

Finalmente llevaremos las asas hacia arriba (las puedes sujetar con un poquito de celo de doble cara) y pasaremos otro pespunte al canto, todo alrededor. De esto modo nos quedarán las asas fijadas hacia arriba.

¿Cuáles son los mejores tipos de telas para confección?

Durante varias semanas os he estado hablando de las fibras textiles y de los tipos de telas que podemos encontrar en función de cómo están tejidas. En el artículo de hoy, por gentileza de This Target, además de hacer un repaso de todo lo mencionado anteriormente, podréis leer una serie de interesantes recomendaciones que os ayudarán a elegir el tejido adecuado para cada proyecto de costura:

Si estás aquí, seguramente sea porque te gusta el mundo de la costura y te interese aprender a confeccionar tu propia ropa. De hecho es probable que ya seas toda una experta en el mundo de la costura pero, si no es así, hemos preparado este artículo que seguro te será de gran utilidad si te estás iniciando en el fabuloso mundo de confeccionar tu propia ropa. Aprovechamos nuestro artículo de hoy para hablarte de cuáles son las mejores telas para confección de ropa.

Mejores tipos de telas para confección

A la hora de elegir la tela, principalmente prevalece el estilo de cada persona. Sin embargo, dejando a un lado nuestros gustos y predilecciones, nos advierten desde Las Tijeras Mágicas, expertos en telas, que debemos tener en cuenta las telas usadas para confeccionar ropa, ya que no todas son adecuadas y del mismo modo no todas lo son para todas las prendas. Además, también debes tener presente la época del año en la que usarás dicha prenda y el acabado que quieres conseguir.

Antes de nada, las telas y sus tipos suele clasificarse en textiles naturales, con procedencia animal o vegetal, y textiles sintéticos. En cuanto a las naturales, destacan el algodón, la seda, el lino, la mezclilla, terciopelo, franela, la lana o el cáñamo; mientras que las telas de origen sintético son el nylon, poliéster, rayón, acetato, el acrílico o el polar, entre otras. Además, también podemos encontrar combinaciones entre ambas, como las prendas confeccionadas con algodón y poliéster, que podemos encontrar en muchas tiendas de ropa.

Con todo, los tipos de telas más usados para confeccionar ropa son:

  • Tela de lino: ideal para confeccionar prendas de verano. Se suele usar para todo, desde vestidos hasta pantalones, camisas, chaquetas… Es una tela de origen vegetal, que resiste todo tipo de temperaturas.
  • Tela de seda: es un tipo de tela natural que se obtiene con hilos devanados del capullo del gusano de seda. Cuenta con un brillo natural y buena absorción, aunque se arruga fácilmente. Debido a su caída, es perfecta para confeccionar prendas de ropa de mujer, como vestidos y blusas muy elegantes. Una de sus ventajas es que no se ensucia con facilidad y la humedad no penetra fácilmente.
  • Tela de lanilla: se trata de una tela ligera que se estira para darle forma. Esta característica la hace perfecta para hacer, por ejemplo, vestidos de invierno de una sola pieza, que se adaptan al cuerpo perfectamente. Otra de sus cualidades es que tiene capacidades térmicas que conservan el calor del cuerpo.
  • Tela de crepé: es delgada y ligera, tiene una apariencia rugosa y un tanto rústica, pero con mucho estilo. Al tacto se presenta como un poco arrugada.
  • Tela de cashmere: es una de las telas más caras, pero también con mucha calidad. Es muy suave al tacto y ligera. Perfecta para épocas de frío, ya que cuenta con capacidad aislante.
  • Tela de damasco: tejido grueso y fuerte con textura rasa, que se obtiene por medio de la aleación del algodón, el lino, la seda, la lana y el rayón. Así se consiguen tejidos con dibujos especiales y encajes muy elegantes. Esta tela es perfecta para confeccionar trajes de vestir.
  • Tela de chalis: tejido muy sedoso, que se obtiene de la lana, el rayón o el algodón. Se adapta muy bien al cuerpo gracias a su ligereza y suavidad, lo cual la hace perfecta para confeccionar vestidos. Tiene una superficie como cepillada. Este tipo de tela es ideal para confeccionar kimonos y vestidos.

Consejos para elegir la tela para confección

Los expertos en corte y confección lo tiene claro, prefieren telas tejidas a la hora de hacer prendas de ropa a medida, mientras que el punto suelen usarlo para hacer ropa ajustada.

Otro aspecto a tener en cuenta a la hora de elegir tu tela para confeccionar, es su peso. Éste definirá mucho el acabado que se consiga y en consecuencia, el uso que debes darle. Por ejemplo, para hacer una americana nunca usarás la misma tela que para una blusa de mujer.

Si se trata de un tejido suelto, incluso un tanto transparente a la luz, se considera que es una tela débil y por tanto será necesario usar un forro debajo para que no se transparente.

¿Conoces los distintos tipos de tejidos?

En mi anterior post os hablaba de la composición de las fibras que forman una tela o tejido. Hoy os quiero hablar de los diferentes tipos de tejidos que existen, en función de cómo se fabrican.

Tejidos de calada o a la plana
Se forman a partir del cruce de hilos transversales (trama) que van ligándose con por encima y por debajo de los hilos longitudinales (urdimbre). Por lo tanto necesitamos dos hilos para fabricarlos. La manera como se entrelazan estos hilos dará lugar a varios tipos de ligamentos (tafetán, sarga, raso…) y por lo tanto, de tejidos.
El popelín, la loneta, el tejano y la gabardina, son algunos ejemplos.

Tejidos de punto
Constan de una malla que se forma mediante bucles de un mismo hilo enlazados entre sí. En este caso, tan sólo necesitamos un hilo para fabricarlos.
El jersey, sin duda, es el más conocido de este tipo de tejidos. El interlock, la felpa y el punto roma, son algunos ejemplos más.

Tejidos no tejidos
Son láminas compuestas por fibras textiles unidas a partir de procedimientos térmicos, mecánicos o químicos. Uno de los más representativos es el fieltro.

La importancia de conocer la composición de los tejidos (II)

En el anterior post os hablé de las fibras naturales y de cuáles eran las más conocidas. Hoy os quiero hablar de las fibras químicas que se fabrican a partir de polímeros de distinta procedencia, por lo que se dividen en dos grupos: las artificiales y las sintéticas.

Las fibras artificiales son aquéllas que se fabrican a partir de polímeros naturales como por ejemplo la celulosa. La viscosa o rayón, el modal o el lyocell son algunos ejemplos. Estos tejidos tienen muy buena caída por lo que estoy segura de que tendréis en vuestro armario algún vestido o pantalón de verano fabricado con telas que contengan estas fibras. Son algo sensibles al lavado y se arrugan con facilidad, además deben plancharse con temperaturas moderadas.

Por otro lado, tenemos las fibras químicas, que son las que se fabrican a partir de polímeros sintéticos. La poliamida (nylon) y el poliéster son las más conocidas. Éstas son muy resistentes y ligeras de peso, además se secan rápidamente por lo que son ideales para ropa deportiva y baño. Como contrapartida, son calurosas y se cargan fácilmente de electricidad estática. Se lavan fácilmente y no encogen.

Tejidos artificiales y sintéticos (viscosa, poliamida y poliéster)

Las fibras acrílicas o las elastoméricas como el elastano, más conocida por su nombre comercial “Lycra”, son fibras sintéticas también y se suelen combinar con otras para dotarlas de mayores cualidades.

Si os fijáis en las etiquetas de composición de las prendas que tenéis en vuestro armario, seguro que encontraréis algunas que combinen algodón con poliéster, poliamida con elastano, lana con acrílico…

Etiqueta de composición

El tener unos conocimientos generales sobre fibras y tejidos, además de serviros para elegir la tela adecuada para cada proyecto, también os ayudará a cuidarla de forma adecuada y a prolongar su vida útil. Es importante que las lavéis siguiendo la recomendación del fabricante, con detergentes que no sean agresivos y si podéis prescindir de los suavizantes mejor, porque aceleran el desgaste de los tejidos. Además siempre que vayáis a planchar, comprobad la temperatura de la plancha y, si vais a planchar tejidos sintéticos os recomiendo hacerlo con un paño encima, os evitará muchos disgustos 😅.

La importancia de conocer la composición de los tejidos (I)

¿Cuando compráis una tela, preguntáis o miráis su composición?

Es importante que sepamos de qué fibras están compuestas las telas que vamos a comprar para realizar nuestros proyectos. No es lo mismo coser un pantalón con una tela de fibras de viscosa, que coserlo con una de fibras de lino. Y es que una de las dos fibras es más sostenible que la otra y además, el efecto que conseguiremos con los tejidos fabricados con una u otra, será bien distinto por el tipo de caída que tienen.

Entonces, ¿conocéis los tipos de fibras que existen? Pues durante varias semanas os voy a ir explicando cuáles son las más utilizadas y su procedencia.

Empecemos por las fibras naturales que son aquellas que se obtienen directamente de la naturaleza. Las hay de distinto origen: vegetal y animal.

Las fibras de origen vegetal más conocidas son el algodón, el lino, el ramio, el bambú… Este tipo de fibras se utilizan para fabricar tejidos con los que se puede confeccionar ropa exterior o interior, además de ropa del hogar. Soportan muy bien los lavados y aunque se arrugan con facilidad, permiten altas temperaturas de planchado.

En cuanto a las fibras de origen animal, seguro que conocéis la seda y la lana, pero hay otras que se obtienen de del pelo de distintos animales como el cashmere, la angora, la vicuña, el camello… Con este tipo de fibras se fabrican principalmente tejidos para prendas de vestir. Su textura y tacto es cálido y conservan muy bien el calor. Se deben lavar en agua fría y hay que plancharlos con temperaturas moderadas, utilizando siempre un paño encima para evitar que se estropeen y salgan brillos.

Tejidos de fibras naturales (algodón, lino y yute)

A partir de las fibras se obtienen los hilos que formarán los diferentes tejidos. En función del grosor de los hilos y de cómo se van a tejer, los tejidos se denominarán de una forma u otra. Seguro que habréis oído hablar de loneta, popelín, cuadro vichy, gabardina… Estos tejidos podrán estar compuestos solamente de fibras naturales o también podrán mezclarse con fibras químicas.

Y a ti…¿te gusta reciclar?

¿Sabías que la industria textil es la segunda más contaminante de todo el planeta? Para fabricar una sola prenda se emplean más de 10.000 litros de agua, además de ½ kg de sustancias químicas contaminantes. Por eso es muy importante que aprendamos a reciclar y re-aprovechar aquello que ya no nos ponemos. Los tejanos son una prenda muy adecuada para re-aprovechar porque dan mucho juego para reconvertirlos en otras cosas. Hoy te propongo varios ejemplos e ideas de cosas que puedes hacer con ellos.

Recicla tus tejanos viejos

La parte del pantalón que da más juego es la pernera. Descósela por una de las costuras laterales. Te recomiendo que lo hagas por el lado donde no hay pespunte de carga, te costaré menos descoser y además podrás mantener la otra costura lateral, la que lleva pespunte con hilo de torzal, que es más bonita y te lucirá más en tu proyecto.

Pernera abierta

Aprovecha los bolsillos posteriores y aplícalos en tu labor. Los puedes descoser y volver a coser siguiendo la marca que haya dejado el pespunte anterior, así te servirá de guía. Si encuentras un hilo lo más parecido al de los pespuntes de carga (suele ser torzal), mejor que mejor.

Probablemente no te dé para hacer una labor muy grande porque con la moda actual los tejanos suelen ser bastante estrechos, por eso puedes aprovechar las dos perneras en dos piezas diferentes, dejando una de las costuras laterales en el centro o desplazada un poco hacia un lado. ¡Verás qué bien te queda!

Utiliza una aguja algo gruesa, una de 90/14 o 100/16 son perfectas para poder coser varias capas de tejido grueso como el tejano. Además también las puedes encontrar especiales para jeans que tienen la punta más fina y el tronco es algo más largo. Al ser más gruesas, el ojo es más ancho y te permitirá enhebrar un hilo más fuerte. Te recomiendo el hilo especial para jeans de Guterman, tiene unos bonitos colores y le dará un aspecto muy «tejanero».

Hilos y agujas adecuadas para coser tejanos

Si no sabes con qué colores combinarlo, te voy a dar varias pistas. El rojo es un color ideal, nunca falla. El amarillo y los azules turquesas o cielo, también combinan muy bien. Los colores ocres o el color whisky, son los clásicos para el tono del hilo.

¡Marca la diferencia en tus labores! (II)

En el anterior post te daba algunos consejos para mejorar el resultado de tus labores, pues a continuación te doy algunos más. ¡Seguro que te serán también de utilidad!

Si todavía no te quedan las costuras rectas porque te cuesta controlar la máquina, mejor márcate la línea de costura con un bolígrafo borrable. Luego al pasarle la plancha, desaparecerá la línea.

Marca una línea para saber por dónde tienes que coser

Escoge la aguja correcta. Si vas a coser un tejido fino no utilices una aguja muy gruesa y, al contrario. Existen diferentes numeraciones en función del grosor de la tela y las capas que vayamos a coser. Además, también puedes elegir la aguja en función del tipo de tejido. Si vas a coser punto te recomiendo que utilices una aguja para JERSEY o STRECH, si vas a coser tejanos elige una aguja para JEANS…

Selecciona la puntada correcta. No le damos demasiada importancia pero es un detalle a tener en cuenta. Una puntada muy pequeña, en ocasiones hace que el pespunte nos quede muy apretado y no le de buen aspecto a nuestro proyecto. Aunque normalmente recomiendo seleccionar entre el 2,5 y el 3 de longitud, dependerá de la tela y la labor que estemos trabajando.

Si estás cosiendo géneros de punto, elige alguna de las puntadas elásticas que no se rompen al tirar de la tela.

Utiliza la aguja adecuada y selecciona la puntada idónea

No hagas unos remates demasiado largos y pasa el hilo sobrante a la cara interna de la labor para después acabar de rematarlo a mano. Es más pulido que cortarlo y que se vea un hilo suelto por el exterior.

Cuida cada detalle, combina bien los colores, utiliza el hilo y los accesorios (botones, cremalleras, cintas…) del mismo tono o que coordinen lo mejor posible.

Y sobre todo….NO CORRAS, disfruta de cada paso y de ver cómo evoluciona la labor. No quieras acabar enseguida. LA COSTURA Y LAS PRISAS NO SE LLEVAN BIEN.

¡Marca la diferencia en tus labores! (I)

A veces vemos que una misma labor a una persona le queda súper y a otra, pues… de aquella manera. Te preguntarás por qué 🤔. Hay pequeños detalles a la hora de confeccionar nuestras labores que marcan la diferencia, así que toma buena nota de los consejos que te voy a dar a continuación:

Elige la tela adecuada para cada proyecto. Además, te recomiendo que elijas telas de buena calidad, que tengan un entramado que no sea muy abierto.

Corta las piezas con mimo y sigue muy bien las medidas, el más o menos en costura no siempre funciona, así que mide y corta al milímetro. Verás como a la hora de coser, el hecho de que las piezas encajen a la perfección, te facilitará el trabajo. Te recomiendo que te acostumbres a utilizar el cúter rotatorio, verás que una vez le hayas cogido el truco te será muy útil.

Corta con el cúter rotatorio

Antes de empezar a coser, plancha muy bien todas las piezas. Parece una tontería, pero te facilitará el trabajo y el resultado final será mucho mejor. Además a medida que vayas avanzando en la labor, plancha cada una de las costuras, abiertas o hacia un lado. Siempre os digo que la plancha es una de las mejores aliadas de la costura.

Utiliza hilo de buena calidad, no todo vale. Además, busca el color del hilo más parecido a la tela, si te tuerces a la hora de coser, quedará más disimulado que si utilizas un hilo a contraste.

Utiliza hilo al tono

No tengas prisa y si es necesario, hilvana. Las piezas deben quedar bien sujetas antes de ir a coser a máquina. No las sujetes simplemente con las manos, a no ser que ya tengas mucha destreza y controles a la perfección tu máquina y, sobretodo el pedal. Vale más la pena “perder” 5 minutos hilvanando que tener que dedicarle 15 a descoser toda la costura porque se han movido la tela y el resultado es un desastre.

Hilvana para sujetar las piezas

Espero que te sean de utilidad estos consejos. En el próximo post te explicaré alguno más 😉.

Hilvanes, alfileres, pinzas…tus mejores aliados

Es cierto que, si tenemos mucha práctica cosiendo a máquina, muchas veces no es necesario ni siquiera utilizar alfileres para sujetar las piezas que vamos a coser. Pero si eres principiante, te recomiendo que te acostumbres a hilvanar o sujetar con alfileres o clips de costura, aquello que vas a coser y así evitar que se muevan las telas cuando estás delante de la máquina.

Puedes colocar los alfileres perpendiculares a la costura que vayas a coser, así no te hará falta quitarlos a medida que vayas cosiendo. ¡Verás como la aguja los salta y no se rompen! Bueno, alguna vez se rompe alguno, pero no es lo habitual 😅.

En el caso que tengas que coser una costura curva, te recomiendo que la hilvanes antes. De este modo te asegurarás que las piezas no se muevan y la unión te quede perfecta. En el caso de unir materiales que no se pueden prender con alfileres porque pueden quedar agujereados, existe un tipo de pegamento cuya función es la de unir de manera provisional las piezas que vayas a coser.

Como ves, tienes varias alternativas, elige la más adecuada para cada labor.